• Núria Güell, "Afrodita", 2017.
    Núria Güell, "Afrodita", 2017.

    El arte no es democrático, ni en su creación ni en su recepción. La democracia en el arte es la opción intermedia. Por el contrario, el arte es interesante cuando es radical, cuando encarna elecciones singulares, subjetivas, inesperadas, elecciones inquietantes e inconcebibles para quienes deben decidir sobre su eventual exhibición. No demos ejemplos. El arte debe doler, y uno no elige democráticamente lo que duele. Además, no lo elegimos, lo sufrimos. La democracia es tibia, el arte se quema o se congela. ¿Puede el ciudadano entender la necesidad del fuego o el hielo?

  • Kendell Geers , "#NEW Speak (Entertain The Masses), 2019.
    Kendell Geers , "#NEW Speak (Entertain The Masses), 2019.

    Después de muchas reuniones, mucho tiempo y mucho esfuerzo, tengo la sensación de que seguimos atrapados en un bucle recurrente e insustancial que repite, una y otra vez, los mismos parlamentos, las mismas (im)posturas, la misma ineficacia, la misma inacción. Siempre nos sentamos alrededor de mesas parecidas, con individuos parecidos, que dicen cosas parecidas mientras parece que nos escuchan. Que nadie piense que todo esto es accidental, que tanta redundancia retórica y tanta burocracia pasiva se debe al azar, a la conjunción de los astros o a la dirección en la que sopla el viento, no. Tampoco es causa de la crisis, de la guerra, ni de la maldita pandemia, aunque ahora queramos echarle la culpa de todo al jodido coronavirus, no se engañen, no se trata de eso. En realidad, esta inoperancia que afecta a las políticas culturales y que emana directamente de las clases dirigentes (esas que tienen el código de dominio y la capacidad de cambiar la situación) responde a unos objetivos sesgados, partidistas, que han sido torticeramente planeados desde el poder. No es sólo que no sepan hacer las cosas, eso podría tener arreglo, sencillamente es que no quieren, ni les conviene, ni les interesa.

  • mounir fatmi, "Calligraphy of Fire", 2015.
    mounir fatmi, "Calligraphy of Fire", 2015.

    Esmé Weijun Wang es autora, nos dice, de un centenar de fotos. La exigua cifra nos sorprende y nos conmueve, en una época de superproducción e intercambio compulsivos. En su mayor parte son autorretratos, imágenes de sombras, extensos inviernos. Paisajes. Algunas las ha realizado con una Polaroid SX-70; otras, con una Contax T2. Nunca las ha expuesto; solo sabemos de su existencia por la descripción que hace hacia el final de Todas las esquizofrenias (Sexto Piso, Premio Graywolf Press),su recuento autobiográfico de esa dolencia, a la que se han añadido, en diagnósticos distintos y con frecuencia contradictorios, el trastorno bipolar y el Lyme crónico -una de las enfermedades que quedan fuera del Obamacare, y que conducen a la mayor parte de los pacientes al endeudamiento, cuando no a la ruina.

  • María María Acha-Kutscher, "Womankind. Serie 4. 1", 2013.
    María María Acha-Kutscher, "Womankind. Serie 4. 1", 2013.

    Esta Pascua he encontrado tiempo para leer Cómo no hacer nada de la escritora y artista americana Jenny Odell. Con un título extremamente atrayente para unas vacaciones, es el subtítulo Resistirse a la economía de la atención lo que me interesaba especialmente. Se ha escrito mucho sobre nuestra obsesión con la productividad y la utilidad, pero no tanto sobre las consecuencias del agotamiento producido por esta. Bifo habla del colapso psicótico de la mente occidental, específicamente después de la pandemia. De la dificultad de un encuentro entre cuerpos, con un tiempo y espacio orgánicos en donde poder pensar en común horizontes de igualdad, o incluso de rebelión y protesta. 

  • Avelino Sala, "Black Rain Ethereum", 2022.
    Avelino Sala, "Black Rain Ethereum", 2022.

    El criptoarte parte de un recurso digital que incrusta en una obra datos como la información del autor, a quién pertenece y cuál es su precio de venta, tomando una pieza física digitalizada o una creación directamente virtual. En principio, otorga autonomía al artista para gestionar la venta online y acceder a un tipo de coleccionismo que se mueve en el mercado de las criptomonedas. Hasta aquí lo básico que nos han vendido sobre NFT, siglas de "token no fungible" para designar una unidad de valor que permite comprar y vender la propiedad de artículos digitales únicos y hacer un seguimiento de quién los posee a lo largo del tiempo. En el caso de que los soportes digitales sean estables y perdurables. También en caso de que no estalle la burbuja.

  • Abdelkader Benchamma, "Sans titre 14", 2010.
    Abdelkader Benchamma, "Sans titre 14", 2010.

    ¿Por qué son tan aburridas las inauguraciones de las exposiciones? ¿Por qué seguimos yendo? ¿Qué nos mueve del sillón de casa? ¿La curiosidad por la nueva obra de un artista que nos interesa, la posibilidad de encontrarnos con algún amigo o el deseo de ampliar las relaciones sociales?

  • Eugenio Merino, "In God We Trust. Everyone Else Pays Cash", 2015.
    Eugenio Merino, "In God We Trust. Everyone Else Pays Cash", 2015.

    El conjunto de reglas, moralidades, procedimientos, mecánicas, legislaciones y rutinas1 que constituyen nuestra experiencia de vida organizada y reproducida desde la dominación, ponen en relieve el "tiempo" como factor importante en tanto a producción como resultado de la antigua relación entre conocimiento y economía. Para Occidente la victoria del Bloque Capitalista en la Guerra Fría2, creando una apariencia de bienestar, supuso el asentamiento y normalización del sistema Capital en el campo de la producción de conocimiento y concretamente del saber asociado a la vida simbólica más que a la material. Para el Capitalismo contemporáneo donde convivimos en un intento de supervivencia, la vida simbólica ha conformado el eje central de la economía, incorporando la significación como ejercicio propio de trabajos considerados "culturales". Y es que para el Capital todo conocimiento debe generar economía, determinando nuestras formas de percibir relaciones y transformando nuestra sensibilidad y comprensión de conocimiento que "obligatoriamente" debe generar plusvalía3

  • Marinella Senatore, "Remember the first time you saw your name", 2017.
    Marinella Senatore, "Remember the first time you saw your name", 2017.

    "La estrecha correspondencia que existe entre arte y poder ha motivado que, en ciertos sectores, se haya considerado el arte moderno y contemporáneo y a sus estructuras como expresiones culturales del capitalismo. Se asocia modernidad con un conjunto de prácticas institucionales burocratizadas, con una estructura predeterminada de las disciplinas y funciones sociales, así como de la colonización del mundo no europeo. De ello se deriva la siguiente conclusión necesaria: solo la cancelación de la modernidad podría traer consigo el fin del capitalismo."1

  • Opus magnum

    Francesco Giaveri
    DEMOCRACIA, "Order III: Dinner at the Dorchester" (detail), 2018.
    DEMOCRACIA, "Order III: Dinner at the Dorchester" (detail), 2018.

    "Quiero dominarlo todo y poseerlo todo"
    Goethe - Fausto

    En su discurso de 1966, dedicado al sugestivo tema Culture and Corporation's Support of the Arts, David Rockefeller profesa creer en los beneficios concretos que el arte proporciona a las empresas: "Desde un punto de vista económico, este compromiso con las artes puede significar beneficios directos y tangibles. Para una compañía, dicho compromiso puede suponer amplio prestigio y publicidad, una brillan-te reputación pública y una mejora de su imagen corporativa." Entre las numerosas obras maestras que el eminente banquero va coleccionando para sucesivamente donar a importantes instituciones, cumpliendo así su papel como destacado patrono del MoMA, hay un retrato de Félix Fénéon.

  • Carlos Pazos, "El amor duele (primera aproximación)", 1974.
    Carlos Pazos, "El amor duele (primera aproximación)", 1974.

    Parece sensato que en un momento de extrema inmunidad como el actual, en el que tanto la urgencia sanitaria como la creciente polarización social -con sus consecuentes manifestaciones de malestar, odio y violencia- están acelerando el deterioro de la convivencia y las relaciones, el llamado affective turn haya acabado protagonizando buena parte de los discursos del ámbito del arte o la esfera académica. Sin embargo, y sin el ánimo de rebajar el potencial de una apuesta en esta línea, cabría señalar lo preocupante de que una política de los afectos a menudo acabe siendo asumida como un territorio de consenso, en lugar de un fructífero espacio para el debate crítico.

  • Adrian Melis, "Puntos de reposición", 2013.
    Adrian Melis, "Puntos de reposición", 2013.

    Uno de los recuerdos más gratos de mi infancia es el de las visitas que, cada domingo, organizaban mis padres a un museo capitalino –Madrid, tierra inhóspita para casi todo, es rica en salas de exposiciones. En ellas, asistía fascinado a aquellos objetos extraños –pintura, sobre todo– que parecían contar con vida propia y con la capacidad de teletransportarte muy lejos de la rutina. Gran parte de mi experiencia como espectador de arte se vincula con esa temprana impresión y con la incierta noción de la autonomía de la obra, que se desarrolló en mi cocorota en aquella época.

  • El Imperio Inglés

    Alexandra Laudo [Heroínas de la Cultura]
    Jordi Colomer, "Arabian Stars. Mies van der Rohe", 2005.
    Jordi Colomer, "Arabian Stars. Mies van der Rohe", 2005.

    Una de las mayores dificultades a las que nos enfrentamos como sujetos humanos –especialmente si somos proclives a la reflexión y al autoanálisis­–, es tal vez la de vivir coherentemente; es decir, la de actuar de acuerdo con los valores y los principios que profesamos, de manera que exista una cohesión entre estos y nuestras acciones. El arte, como espacio de producción de pensamiento crítico, se encuentra a menudo con la dificultad de la coherencia; o más bien dicho, con el problema de la incoherencia que surge de defender en el terreno teórico ciertos postulados que muy a menudo no encuentran una traducción consecuente en el plano operativo. La lista de contradicciones entre el pensar y el hacer, entre el dicho y el hecho es notablemente larga en el terreno del arte, y si bien nos esforzamos en acortarla, analizando esas incoherencias con el afán de resolverlas, el tiempo que tardamos en mitigarlas es siempre muy inferior al veloz ritmo con el que sumamos a ese listado nuevos aspectos contradictorios entre el discurso y la práctica.

  • Engranaje

    Frederic Montornès
    Carlos Aires, "I Will Die", 2019.
    Carlos Aires, "I Will Die", 2019.

    Un engranaje es el mecanismo que se usa para la transmisión de potencia mecánica de un componente a otro mediante el contacto de ruedas dentadas, que pueden tener forma cilíndrica o cónica y que, en función de la orientación relativa de sus ejes o de sus dientes respecto a los ejes, puede dar lugar a tipologías muy variadas. Un engranaje produce, en consecuencia, un movimiento de transmisión circular y esto, a su vez, provoca un desgaste en sus piezas debido a la fricción continua. Para reducir el desgaste derivado del uso de un engranaje y, de paso, alargar la vida útil de la maquinaria y ahorrar en reparaciones, es de extrema necesidad mantener el engranaje bien lubricado. De no ser así, se oxida, endurece, se convierte en chatarra, pierde interés y deja de ser útil.

  • Bouchra Khalili, "Foreign Office. Hotel El Safir, Ex-Aletti, Algiers City Center", 2015.
    Bouchra Khalili, "Foreign Office. Hotel El Safir, Ex-Aletti, Algiers City Center", 2015.

    ¿Por dónde empiezo? O, más precisamente, ¿cómo empiezo? ¿Cómo puedo hablar de algo en una época de extraordinarios cambios sociales de magnitud global? Parece que las cosas nunca volverán a ser como antes. La desesperación se confunde con la falta de definición generalizada de la pérdida personal, combinada con el duelo colectivo por un tiempo anterior. ¿Somos una “comunidad en deceso” mientras mantengamos la distancia social?3 Nuestro mundo se ha sumido en la política de populismo, el proteccionismo y la discriminación. La exclusión es generalizada. La cuestión de cómo, y no sobre qué, escribir lo que vemos parece más pertinente que nunca.

  • La barrera del cinismo

    Montse Frisach
    mounir fatmi, "Evolution or Death, Phoebe", 2014.
    mounir fatmi, "Evolution or Death, Phoebe", 2014.

    A finales del 2020 el actual ministro de cultura español José Luis Rodríguez Uribes aseguraba que "por primera vez" el sector de la cultura no iba a ser "el pagano" de la crisis generada por la covid-19 gracias a las ayudas y a los incrementos presupuestarios que se preveían para el año 2021. Son declaraciones verdaderamente curiosas porque encierran implícitamente que la cultura siempre acaba siendo "la pagana". Se da por sentado que la partida de cultura es la que siempre es más fácil y cómoda de recortar. Porque al fin y al cabo: ¿Qué porcentaje de la población se manifestaría si se cerrara un museo? ¿Cómo serían las protestas en la calle si la mayoría de galerías de arte se vieran obligadas a cerrar sus puertas?

  • Marcos Ávila-Forero, "From The Mountains. Varela Family", 2017.
    Marcos Ávila-Forero, "From The Mountains. Varela Family", 2017.

    Como historiadora del arte he estado siempre muy centrada en las artes visuales, especialmente en el arte de nuestro tiempo y en un arte de vocación eminentemente crítica. Me interesa el arte que tiene cosas que decir y que aportar, el que sirve como altavoz para visibilizar problemáticas que en ocasiones aparecen invisibles, o que nosotras1 mismas invisibilizamos y obviamos para seguir con nuestras vidas cómodas.
    Cuando empiezo a investigar sobre estas cuestiones veo cómo (y esto es algo de lo que escribo en muchos de mis textos, siempre teniendo presente el libro de Miguel Ángel Hernández que nos habla de un artista como historiador)2, me siento atraída por la figura de la artista que, de alguna manera, trabaja como una historiadora, pero también como una antropóloga. La artista se erige así como una productora de realidades. El arte generado desde este posicionamiento se convierte en un artefacto que puede llegar a generar un impacto social (aunque puede también pasar desapercibido y quedar diluido).

  • Easy Rider

    Antonio Ortega
    Joan Pallé, "A magnificent place to live, work, or commit suicide", 2018.
    Joan Pallé, "A magnificent place to live, work, or commit suicide", 2018.

    ADN Blog -como todo el proyecto ADN- pone el acento en las relaciones que se establecen entre arte, política y sociedad.
    Pues bien, de entre todas las posibilidades que abre este marco temático, no sé decir por qué pero decidí centrarme en los esfuerzos que se ve obligado a hacer todo artista interesado en tratar temas políticos y sociales para evitar ser identificado con la figura del free rider (aquel que se aprovecha de aquello que se ha producido de forma comunitaria). Creo que se debe al error de confundir lo moral con lo político, como se observa en el hecho de que el propio free rider se exponga a la reprobación moral y no a la penal. Así también, coqueteando con el conflicto moral, decidí usar como método de redacción lo más deleznable de la producción académica: el corta y pega de Wikipedia.

  • Adrian Melis, "Dream Production Plan", 2012-19.
    Adrian Melis, "Dream Production Plan", 2012-19.

    ¿Cuál es el papel social de un o una coleccionista? Comprar, o mejor aún, pagar. Este aspecto es un punto crucial. Permite que las finanzas del artista, la mayoría de las veces extremadamente frágiles, se recuperen y que la galería de arte funcione. Permitiéndonos a nosotros mismos comprar, o incluso convirtiéndonos en coleccionistas ?que no es lo mismo?, no solo cumplimos el papel de actor consumidor sino también con el de auxiliar. Nos convertimos en la persona que ayuda a que el “héroe” siga avanzando. A su vez, el auxiliar puede convertirse en sujeto y perseguir su propia búsqueda. En este caso, galeristas y artistas asumirán entonces, a su vez, el papel de ayudantes.

  • Avelino Sala, "MAD (Mutually assured destruction)", 2015.
    Avelino Sala, "MAD (Mutually assured destruction)", 2015.

    Nos encontramos, desde hace casi una década, con la repentina emergencia de partidos que salen de la nada sin ningún programa claro. Se ha producido la desintegración del espacio político tal como lo conocemos y pareciera que hasta el storytelling está obsoleto cuando se puede conducir algorítmicamente al electorado. Es más efectivo el troleo twittero y la agitación “consparanoica” que la articulación de programas que intenten acabar con la desigualdad imperante. Sabemos de sobra que el “choque de civilizaciones” es la política en “el fin de la historia”. “Los conflictos étnico-religiosos –apunta Zizek en su libro Como un ladrón en pleno día (Ed. Anagrama, 2020)- son la forma de lucha que encaja en el capitalismo global: en nuestra época de “pospolítica”, cuando la política propiamente dicha se ve progresivamente reemplazada por una experta administración social, la única fuente de conflicto legítima que queda son las tensiones culturales (étnicas, religiosas)”.

  • Domènec, "Domestic", 2000.
    Domènec, "Domestic", 2000.

    Hoy, ante un paisaje congelado sin precedentes, se cumplen cien años del nacimiento de uno de los grandes precursores del pensamiento ecologista y máximo exponente de lo que se ha venido a llamar como “anarquismo verde”: Murray Bookchin (14 de enero de 1921- 30 de julio de 2006).
    En un momento de crisis climática sin precedentes, en el que los fenómenos atmosféricos extremos de los que estamos siendo testigos no hacen amainar el fenómeno del negacionismo climático, se me antoja más pertinente que nunca recuperar mis filias bookchinianas, a pesar de que, como señala Floreal Romero, en la presentación del último libro publicado sobre el autor, Murray Bookchin, por una ecología social y radical2, Bookchin no quería bookchinianos.

  • María María Acha-Kutscher, "Maybe 1", 2015.
    María María Acha-Kutscher, "Maybe 1", 2015.

    “El cuerpo de ella era la continuación de la guerra”.
    Las Malas, Camila Sosa Villada.

    Hace unos días despedíamos un 2020 aciago que nos hizo replantearnos toda nuestra estructura vital, esperando el nuevo año como quien encomienda el cambio a la suerte. Dejamos atrás meses donde una pandemia global ha traído a primera línea las fracturas del sistema capitalista en el que todo lo que no es mercantilizable se convierte en superfluo, en precario. Los cuidados eran mentados por unos y otras después de ver las terribles imágenes de ancianos y ancianas falleciendo en residencias, olvidados por un sistema caníbal. Los niños y las niñas encerrados en casa, la casi imposibilidad de continuar con el trabajo combinando la corresponsabilidad con el confinamiento, las mujeres que no se reincorporan al trabajo (casi un 20% de desempleadas, cuatro puntos por encima de los hombres) son algunos de los síntomas que han aflorado por la pandemia y que manifiestan un sistema desigual. La precariedad tiene rostro de mujer y por eso necesita de un análisis feminista.

  • Núria Güell, "Stateless by Choice", 2015.
    Núria Güell, "Stateless by Choice", 2015.

    Comúnmente se acepta que la política influye en el arte, pero el camino del arte a la política o, más bien, del ámbito de lo artístico al político (en el sentido de Hannah Arendt) rara vez es reconocido. 1
    Sin embargo, políticos, activistas y espectadores reciben imágenes procedentes del mundo de la pintura como, por ejemplo, La última cena, del cine (El acorazado Potemkin) o del teatro (Tartufo), de novelas tipo Don Quijote de la Mancha o Los miserables y de otros campos que conforman lo artístico y lo sensible.

  • Empatía

    Montse Badia
    Pep Vidal, "Our own paths", 2020.
    Pep Vidal, "Our own paths", 2020.

    ...Y la naturaleza recuperó terreno: peces en los canales de Venecia, ciervos en medio de la carretera, coyotes en las calles de San Francisco, plantas silvestres abriéndose paso en el asfalto, aire más puro y menos contaminación acústica en las ciudades... Y también se intentó no dejar a nadie atrás. Pero fue sólo un paréntesis, un recordatorio sin el suficiente calado para revisar de verdad el contrato social-natural, para aprender de la capacidad de adaptación de los animales y adoptar modelos de inteligencia más complejos, para asimilar de una vez que el crecimiento per se no puede ser la finalidad.

  • Small Data: Prueba/Error

    Miguel Ángel Sánchez
    DEMOCRACIA, "La vérité est toujours révolutionnaire", 2009.
    DEMOCRACIA, "La vérité est toujours révolutionnaire", 2009.

    Han pasado 23 años desde que empecé a obsesionarme; no fue el mero despertar de un interés sino una colonización de mirada y pensamiento de la que no he conseguido emanciparme. Certezas pocas, pero juraría que la incapacidad de exiliarme de ese influjo se pueda achacar a una imposibilidad de dar con la razón definitiva que justifique pertinencias y necesidades. Y pensándolo bien, por qué buscar una razón última; por qué aferrarse a certezas reduccionistas.