CONCHA PÉREZ
20-09-07 19:30 ... 03-11-07
REFUGIOS / AUSENCIAS / ABANDONOS
Los nómadas de esta ciudad, de los cuales se intuye el rastro entre los refugios / ausencias / abandonos que versa el título de la exposición, quizá no son el resultado del infortunio, ni de la exclusión, ni de los procesos de marginación donde se sustenta el capital mismo. 
Los nómadas de esta ciudad se intuyen como desposeídos, pero quizá en un momento en que nada hay por poseer. Los sistemas de hábitat que improvisan con lonas y cartones, los graffittis, los lugares de reunión que resultan de su débil o secreta articulación, son los rastros que dejan en un paisaje del que, más que apropiarse, los presuntos sujetos parecen huir de manera voluntaria y deliberada.
Según los registros que imagina Concha Pérez, la ciudad comparece aquí en su momento de colapso: esa retícula inmovilista que sella en el hormigón, no solo su geometría, sino también los significados y los usos del espacio, así como las conductas, los comportamientos y, en definitiva, el orden y la disciplina del tejido social que lo practica, procede a un momento tal de confusión que está al borde de arrojar cualquier identidad posible de su espacio de enunciación.
Se trata, en definitiva, de una serie de parajes imposibles, que articulan los elementos y categorías de lo urbano incidiendo justamente en los puntos de disfunción. La dimensión discursiva de la arquitectura se desvanece aquí con la alteración de los códigos de accesibilidad y de segregación, el descuido de los puntos de control, la confusión entre lo planificado y el escombro, lo accidental, así como entre lo que está en proceso de construcción y lo que se encuentra ya en vías de descomposición.
El desbarajuste comparece algunas veces como sutil, pero de alguna manera se generaliza, socavando en el conjunto de las imágenes una sensación de intranquilidad profunda hacia lo más próximo y presuntamente tenido por natural. ¿Es de eso que, precisamente, huirían aterridos los sujetos que se ausentan de la representación, los nómadas que de alguna forma han probado de habitar lo inevitable, de practicar los espacios fantasmagóricos de la ciudad que acaba así consigo misma?
Si hay alguna explicación para el colapso que describe Concha Pérez con sus imágenes, esta se encuentra en la lógica que el nómada desata con la propia huida. La adulteración de los espacios no es otra cosa que el resultado de un proceso creativo, del desafío a los anclajes que mantiene con vigor la ciudad carcelaria. Tanto la arquitectura, como el hábitat, hasta la misma identidad diluyen su discurso para no existir más allá de los límites que el sujeto define con la propia acción, el propio deseo y la necesidad.
Son los restos de ese viaje persistente y con vocación de subversivo los que la artista nos permite vislumbrar con sus fotografías.
Oriol Fontdevila